Improvisar un cómo #001

Prácticas lúdico-progresistas para la vida cotidiana mientras la rat race acontece.

E. Llegó diciendo que Paul Celán dijo una vez que <<la poesía no se impone, se expone>>. No soy alguien nostálgico que rememore o reviva instantes. 

Desde entonces, uso la oración como un fractal para arrojarme a impresiones sin habitar. La experiencia como recorrido, y la sentencia como un filtro que arroja posibilidades. 

“La poesía no se impone, se expone.”, donde, podemos quitar poesía e insertar X.
X puede ser lo que sea, a mí, en lo personal, cuando ando flojo de ideas y economizo el lenguaje, me gusta sustituir X con lo que termine construyendo el contenido de mi deseo.

(El) La ___X_____ no se impone, se expone.

(El)La _________ no se impone, se expone.

Lo que termine construyendo el contenido de tu deseo, puede ser, si estas buscando hacer más amigos, por ejemplo, la amistad.

La amistad no se impone, se expone.

Y podemos poner cada palabra, o concepto que nos intrigue ahí dentro, stá sabroso.

La erótica no se impone, se expone.

La revolución no se impone, se expone.

La vida no se impone, se expone.

Digo, que es un fractal de entre muchos otros tantos posibles y al final, todo con moderación, caute, dice Spinoza. Librar el recorrido implica leer el arte de las distancias.

 

Published
Categorized as O XXI, Piezas

Sobre volar puentes

Por quién doblan las campanas, ha estado arribando repentinamente y en espasmos a mi memoria desde hace días. Soy Roberto Jordan contemplando el mundo, recibiendo órdenes de un imbécil burocratizado que me dicta  instrucciones de mi gran destino, la muerte. Toda novela es un artefacto político, y toda novela es un retrato del deseo, son sentencias que escuché hoy en la mañana, mientras tomaba café. Sin duda los escritores son más interesantes escribiendo que cuando hablan, por eso nadie los escucha.  

Confía en los dioses, pero no esperes nada de ellos, y Roberto sabe.

Que va a morir. Lo disfruta porque sabe leer. La verdad absoluta. El deseo de Hemingway era morir en combate, -lo buscó toda su vida- que no es lo mismo que morir combatiendo. Respiro profundo el aire nebuloso y azulado de entre las verdes colinas a mi alrededor mientras me alucino con una escopeta colgada al hombro. Matando a un extraño, o siendo asesinado a la distancia, como liebre de monte. Desconfío de la mayoría de los afectos alrededor de mí, tan ficciones como lo es una ciudad, con sus tonos grises y sus escritorios saturando verticalmente el horizonte. Una rata que corre en su rueda para sentir ser liebre. La poética como lo más próximo a un destino. Que me maten o volar un puente. Morir o morir en el camino.

Cuando se vuela un puente no hay escape. Se interrumpe el flujo de contenidos que transitaban en él. La obstrucción se hace inminente. Cuando se vuela un puente, es porque el beneficiado quiere beneficiarse más, o el sometido está buscando dejar de serlo.
Roberto llega a las montañas guiado por un viejo guerrillero de la villa. Gitanos haciendo de centinela entre las filas a las que se integra claramente no es el porte del bando hegemónico.
Un puente no es magia, pero la transporta. Lo mismo con el placer y la muerte. Respirar profundo y arrebatar al cuerpo de la continuidad que no dibuja ni posibilita ningúna propiedad deseable. Usar la vida como plataforma,  el afecto como artificio; devenir muerte, devenir conquista.

Published
Categorized as O XXI, Piezas

Derrota, de Khalil Gibran

DERROTA, mi derrota, mi soledad y mi aislamiento.
Eres para mí más querida que un millar de triunfos, y más dulce a mi corazón que toda la gloria del mundo.
DERROTA, mi derrota, mi conocimiento de mi mismo; y mí Desafío;
por ti sé que aún soy joven y de pies ligeros,
y desdeñoso de los laureles que se marchitan.

Y en ti encontré la soledad
y la alegría de ser ignorado y despreciado.
DERROTA, mi derrota, mi espada brillante y mi escudo;
en tus ojos he leído que ser entronizado es ser esclavizado,
y ser comprendido es ser rebajado,
y ser entendido significa alcanzar la plenitud,
y como un fruto maduro, caer y ser devorado.

DERROTA, mi derrota, mi audaz compañera,
tú escucharás mis cantos, mis gritos y silencios,
y nadie sino tú me hablará de batir de alas,
y de la agitación de los mares,
y de las montañas que arden en la noche,
y sólo tú escalarás las rocas y peñascos de mi alma.

DERROTA, mi derrota, valor que nunca muere;
tú y yo reiremos juntos en la tempestad,
y juntos cavaremos las tumbas para todo lo que muere en nosotros
y permaneceremos de pie al sol con una voluntad indomable.
Y seremos peligrosos.

Michel Onfray, sobre Epícuro y el Tetrafármakon:

Reducido al modo de una salsa largamente cocinada, el pensamiento de Epicuro se resume a veces, y probablemente a menudo, en estas cuatro tesis:

1) no hay nada que temer de los dioses;
2) ni de la muerte;
3) se puede soportar el dolor; y
4) lograr la felicidad.

De suerte que, después de esta síntesis extrema, se puede volver al análisis que permite abordar el pensamiento de Epicuro -y personalmente me decanto por este otro orden- como construido alrededor de una física ética

1), un ateísmo tranquilo
2), una algodicea pagana
3) y un ascetismo hedonista
4) ¿Objetivo declarado? Vivir como un dios entre los hombres…

Fuente: Anagrama Editorial, Páginas 183-184, Contrahistoria de la filosofía I: Las sabidurías de la antigüedad.

LA MALDAD NACE DE LA SUPRESIÓN HIPÓCRITA DEL GOZO

<< jois e Jovens n’es trichaire
e Malvestatz eis d’aqui.>>
Marcabrú

 

Una cucaracha recorre el jardín húmedo
de mi chambre y circula por entre las botellas vacías:
la miro a los ojos y veo tus dos ojos
azules, madre mía.
Y canta, cantas por las noches parecida a la locura,

velas

con tu maldición para que no me caiga dormido, para que no me olvide
y esté despierto para siempre frente a tus dos ojos,
madre mía

 

Leopoldo María Panero, este poema forma parte de Narciso en el acorde último de las flautas. Btw, encontrado also en Poesía Completa.

EVE

A Mercedes, por el hilo que la une al secreto


Porque hiciste mi gesto eterno supe
que eras la muerte: porque ella sólo podía
amarme si no había

hombres para mí, vivos:

sólo ella

podía amarme; y supe también que tú eras

la Muerte, y que me amabas.
El rostro de la Humanidad era
para mí el de nadie: como para ella,
como para ti: eres negra y no quieres
nada de lo que vive y no sabe
hasta morir que te desea.

Y vi, a través de ti, cómo surgían

y surgen cabezas de la tierra helada:
cabezas, yelmos, corazas, espadas
es el fruto que cosecha la tierra en este año
que tanto recuerda al último, al siguiente,
y me amaste porque ya lo veía, porque
veía crecer ya en el huerto o el fruto
monstruoso que incorporaba en sí
todo dolor e injusticia y desastre
y me dijiste: <<he aquí mi primer hijo
yo que nada sabía del ridículo
acto de nacer!>>. Y agregaste:
<<Éste reirá de todo,
y lo encenegará todo con
el veneno de su risa mortal:

cuando no haya nadie

que recuerde cómo se reía, éste reirá.>>
Y te reíste de mí, como mi madre
al ver que yo había nacido de ella.

Tan inmenso

era el frío en las ciudades
que algunos sabían que no era locura
ni es, creer que caerán –sobre mí
o seré yo el que caiga al morir sobre tu cuerpo.

Pero en el frío crecían

seguían creciendo –la peor de las alfombras
de césped– los huesos y la carne de soldados
que crecían sobre la tierra helada. Y me dijiste:
<<ellos no tendrán miedo, porque están
muertos, lo mismo que tú me amas,

a mí que soy negra

como la vida, e hice una piedra de tu gesto>>.
Y los muertos brotaban sobre la tierra helada
–cabezas, yelmos, corazas y espadas
porque la Muerte se había hecho vida.

Y pregunté

–te pregunté entonces–: <<Será mi alma
buen alimento para perros?>> y contestaste: <<no esperes
que ella sirva para otra cosa: fue creada
y pensada lo mismo que tu cuerpo y huesos para
nutrición de los perros finales –lo mismo
que tu palabra>>. <<Y ¿nada he de esperar?>> <<Nada.>>.
y vi cómo espadas y corazas y yelmos
crecían sobre el campo más yermo
Y me olvidé.


Leopoldo María Panero, este poema forma parte de Narciso en el acorde último de las flautas. Btw, encontrado also en Poesía Completa.

Nocturno

¿Cuántos sancudos me tienen que picar para que se convierta en psicodelia? Sé que soy fuerte, pero un zumbido  insidioso me susurra que es la juventud. Pues ya qué vergas. Cierro los ojos y vislumbro un televisor cuadrado con pantalla curva y de cristal que proyecta un niño canadiense full abrigado restregándose en el suelo, sigo intentando conciliar el sueño y me muevo de un lado a otro, mi pobre angelito or that shit; ángeles de sudor sobre mis sábanas. I was looking for a job and then i found a job…

1 AM, han pasado quince minutos y mis ojos tiemblan mientras procuro mantenerlos cerrados para que la oscuridad prolongada corte el flujo de mi conciencia. Estoy listo pa’ morir, pero pa’ amar soy joven, no me importaría no despertar.

Quizá la pesadez se debe a que sigo ensimismado en su presencia. Mi mente supone lo que mi cuerpo afirma. Ayer hablamos hasta las tres de la mañana, y escuchar su voz me relajó tanto que mis párpados ya pesaban como bloques desde cuatro horas antes.

El inicio fue abrupto; fatalidad y llanto. Una vez descargada la tensión, nos pusimos al corriente sobre nuestras vidas. Recordé el efecto opioide de sentir su peso abultado sobre mi pecho.

Calma de ruido blanco desplaza toda posible trama o sospecha.

Tranquilidad.

Flashbacks de mi voluntad sobre revolucionada para mantener carnosa una erección cotidiana. No sé del resto, pero al menos en mi cuerpo, la erección es deseo en circulación. Nada más fijo que algo seguro en el mundo, la idea de el mismo amor como ancla afectiva a la N [1] potencia, parece presuponer también el mismo cuerpo, Jean Luc Nancy lo ha advertido todo al respecto; la moral está encarnada y la monogamia puede ser un artilugio tan deseable como un piercing en el pezón. Hacer una representación de lo mismo cada vez me parece acorralador y asfixiante. Horror. La idea de pesadilla. Taquicardia de sólo escribirlo.

Mi calor no es certeza de nada en el mundo.

2:30, Las certezas entonces me ponen flácido. Desconozco si fue la literatura quien me ayudó a desarrollar tal malformidad. Sólo encuentro placentero el almorzar con Waffles y miel de maple una vez que me encuentro como ahora -abatido y sin respuestas- durante un periodo prolongado.

Me he desvelado casi toda mi vida.

3 AM, Me da gracia cuando alguien pinta un 6 6 6 en el barrio, yo canto lalalá, nunca me entenderán. Desde hace ya algunos años entiendo en mi cuerpo y acciones la búsqueda de un tabula rasa. Ahora, el pizarrón escribe; Mata a la cabeza, lo real es aburrido, y lo que salga del pizarrón que escribe al menos es potencial fuga del mundo ya semiotizado. Prefiero enamorar al mayordomo para descubrir meses después que nuestra relación era zoofilia y el millonario era él. Volver general a mi caballo, buscar molinos para estamparme. Todo menos preocuparme sobre qué pedir por Rappi apoltronados frente al streaming, repegados entre el ruido blanco de nuestras disociaciones cognitivas. Que revisen mi celular mientras duermo. Ni siquiera yo sé quién soy.

Mi cuerpo se relaja y comienza a proyectar imágenes. Estoy frente a una atractiva y joven reclutadora de RH en lo que parece ser una sala de juntas en el piso intermedio de un rascacielos atiborrado de cubículos. Cientos de pisos. Cientos de cubículos por cada piso. Millones humanos hablando con otros desde sus cubículos.

Yo: ¿Mi más luminoso deseo, dice?

RH: (sin parpadear, asiente detrás del cubrebocas mientras sostiene un plumón frente al currículum rayoneado.)

Yo: Traicionar todo espejismo de identidad. Sodomizar el a priori. Lo luminoso no existe. Desvanecer el signo, que nos mantiene fuera y bajo su hechizo.

Un zancudo vuela alrededor de mi oído y el edificio entero desaparece. La conciencia de sábanas vuelve a mi cuerpo.

Me encantaría poder dormir. No me puedo masturbar, necesito el dinero.

5 AM,                                     hora de dormir.

[1] El color azul como representación del orden en que bajamos el placer al cuerpo; de lo ideal a lo material. ¿Se han fijado que Inditex nos viste en cada rincón del planeta? ¿Si todos compramos la misma camisa todos tenemos el mismo deseo?.

____

“Tu madre qué es, ¿un paisaje o un rostro? ¿Un rostro o una fábrica?”

-Godard.

Published
Categorized as O XXI

Corro rápido, pero olvido a dónde voy antes de…

El día de hoy amanecí holograma sin certezas. Hasta mi café es ficción (doscientos pesos medio kilo; café de Colombia, tostado en Uruguay, empaque de China, almacenado en México ¿Cuántos Kilómetros van ahí?).  Hace rato que veo el mundo desde aquello a lo que le doy vida, pero no soy yo.  La rueda es la guillotina, y vale más que la rata. ¿Para qué existe el valor?

Tenemos algoritmos suficientes para hacer del trabajo algo obsoleto. La culminación de la utopía: máquinas al servicio del humanx. Forget it, más allá, máquinas y humanxs relacionándose con ¿lo que queda?

Preferible usar traje y corbata. Sonreír al cliente. Ocultar nuestros genitales y rezar porque no se filtren fotos nuestras haciendo uso de ellos. ¿Existe un uso del valor sin sometimiento de por medio?

Le piloto rata vale por la suma total de su trabajo. Como un pistón, se cambia en cada mantenimiento al motor. La cuenta regresiva comienza justo cuando En mis tiempos, las cosas eran mejores.

Cuando era infante, le pregunté a mi padre qué fue lo más pasado de verga que hizo. Contestó que prenderle fuego a una rata con los otros niños de su cuadra. No supo porqué lo hizo, pero seguro la miró y le encontró un motivo. Una causa. Tenían gasolina a su alcance. Rata en llamas corriendo debajo de los coches de la colonia. Inconsciente terrorista. Arsenist, de mis palabras favoritas en inglés. Me doy por hecho una certeza que inhalo como el olor a gasolina: en el oscurantismo, o lo que es igual, antes del Apocalipsis, el trabajo intoxica. Me sé una rata jugando al buscaminas, entre los carros, personas y edificios, comiendo en las tierras del Glifosato, observado por adeptos a lo que salga de la barita del gran mago Mickey Mouse.

Me identifico con las ratas gordas y carnosas muertas boca arriba, taxidermizadas por el veneno.

−Define eficiencia.

La rueda es guillotina

Y ahí estamos,
googleando Alz Heimer
para encontrar los resultados de la búsqueda en moradito.

____

“Y si preferimos robar a trabajar y autoproducir a robar, no es por problemas de pureza. Es porque los flujos de poder que acompañan a los flujos de mercancías, y el sometimiento subjetivo que condiciona el acceso a la supervivencia, son hoy exorbitantes.”

-Tiqqun, Llamamiento

Published
Categorized as O XXI